Un cuento para los niños que le temen a los ruidos de la noche
A veces, cuando todo está en silencio, un sonido inesperado puede parecer aterrador. Este cuento ayuda a los niños a comprender que muchos ruidos nocturnos son parte de la naturaleza… y pueden convertirse en una hermosa canción para dormir.
Ideal para leer antes de acostarse.
🌬 Leo el leon escucha ruidos en la noche con miedo
La noche estaba tranquila en el Valle de los Susurros Amigables.
Leo ya casi dormía cuando un sonido extraño entró por la ventana de su cueva.
—¡Fuuuuu… fiiiiiiiu!—
Leo abrió los ojos de golpe y se tapó las orejas con sus patas peludas.
—¡Luna! —susurró—. Hay algo silbando afuera… y no suena nada contento.
La pequeña luciérnaga, que dormía dentro de una flor de campana, se encendió con un suave plop dorado.
—¿Qué escuchas exactamente, Leo? —preguntó con calma.

El sonido volvió a oírse.
—¡Fuuuuu… fiiiiiiiu!—
Leo tragó saliva. Esta vez no se escondió. Se quedó quieto y escuchó con atención.
—Parece… como si alguien soplara muy fuerte —dijo, dudando—. ¿Y si quiere entrar?
Luna voló hasta la ventana.
—Ven conmigo. Escuchémoslo de cerca.
Leo caminó despacito. Cric, crac, sonaban las hojitas secas bajo sus patas. Su corazón hacía bum-bum, pero siguió avanzando.
Se asomó con un solo ojo.
Afuera, las ramas del gran roble se movían suavemente de un lado a otro.
—¡Fuuuuu… fiiiiiiiu!—
Leo frunció el ceño.
—No suena como un fantasma —dijo, pensando en voz alta—. Suena… como aire pasando por un tubo.
Luna brilló un poquito más.
—¿Qué pasa cuando soplas por un agujerito?
Leo hizo la prueba. Soplo suave.
—Fiuuu…
Sus ojos se abrieron.
—¡Es el viento!
Las hojas del roble comenzaron a rozarse.
—Shhh… shhh…
El sonido ya no parecía misterioso. Parecía una canción lenta.
—Tal vez el viento está cansado —dijo Leo—. Corrió todo el día por las montañas y ahora está practicando su música.
Luna dio una pequeña vuelta en el aire.
—La noche también tiene sonidos bonitos, Leo. Solo necesitan que los escuches con calma.
Leo respiró hondo. Llenó sus pulmones de aire fresco y sopló fuerte hacia la noche.
—¡Fuuuuu!
El viento movió suavemente su melena, como si respondiera.

Leo sonrió.
Ya no era un ruido extraño.
Era el Señor Viento cantando su canción de cuna.
Se acurrucó en su cama de musgo. Esta vez, cuando escuchó el silbido, cerró los ojos tranquilo.
El viento no quería entrar.
Solo quería acompañarlo a dormir.
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💛 Momento para compartir
✨ Soplo mágico
Pide al niño que sople muy suave sobre su mano. “Ese es el viento dándote un besito de buenas noches”.
✨ Escucha con atención
Quedaos en silencio unos segundos. ¿Qué sonidos suaves aparecen cuando escuchamos sin miedo?
✨ Imita el viento
Primero muy bajito: “fiuuu…”
Luego un poco más fuerte: “FIIIIU…”
🌟 ¿Te gustó este misterio nocturno?
Descubre ahora qué sucede cuando Leo ve unos ojos brillantes en la oscuridad en el proximo cuento Los Ojos Brillantes de la Oscuridad.



